La Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile determinó que las operadoras móviles apliquen validación biométrica obligatoria con prueba de vida en todo cambio de chip para frenar el secuestro de líneas telefónicas.
La normativa técnica rige para las cuatro principales compañías móviles del país, incluidas Entel, Movistar, Claro y WOM, tanto en sucursales presenciales como en canales de atención remota.
La resolución se adoptó luego de que el ente regulador recibiera cerca de setecientos reclamos formales por portabilidad no autorizada y sustitución indebida de tarjetas SIM en lo que va del año.
La maniobra delictiva conocida como SIM swapping permite a los atacantes interceptar códigos de verificación bancaria y mensajes privados asociados a servicios que emplean SMS.
Bajo las nuevas pautas, ninguna reposición de SIM física o activación de perfil eSIM podrá efectuarse sin la verificación rigurosa de la identidad del titular ante los registros del Estado.
Bloqueo a tácticas de ingeniería social en la atención comercial
El secuestro de líneas se ha valido históricamente de la laxitud en los controles de verificación en locales comerciales y centros telefónicos tercerizados. Con datos personales filtrados, los delincuentes suplantaban la identidad del titular argumentando extravío del equipo para obtener un duplicado en minutos.
El control del número telefónico otorga a los atacantes una vía directa para restablecer credenciales en aplicaciones bancarias, billeteras cripto y plataformas de mensajería. Al consumarse la transferencia hacia el chip ilegítimo, la línea original del usuario queda de inmediato fuera de servicio.
La disposición de SUBTEL elimina la facultad de los operadores de flexibilizar requerimientos por urgencia del solicitante. El sistema de aprovisionamiento de las compañías queda inhabilitado hasta que el cotejo biométrico devuelva un código de validación conforme.
La obligación comprende tanto tarjetas físicas como códigos QR para dispositivos con eSIM. Esta cobertura total clausura vulnerabilidades aprovechadas en procesos de alta automatizados en plataformas de autogestión.
El regulador fijó sanciones económicas significativas para las empresas que incumplan los procedimientos o descuiden el control en su red comercial. Las multas se incrementarán ante reincidencias o faltas graves en la custodia de los canales.
Integración obligatoria con bases oficiales y verificación activa de presencia
El núcleo tecnológico de la medida radica en el enlace directo en tiempo real entre los sistemas de las operadoras y el padrón biométrico del Servicio de Registro Civil e Identificación de Chile. La captura facial obtenida durante el trámite se coteja algorítmicamente con los rasgos registrados en el documento de identidad nacional.

Para prevenir el uso de imágenes fijas, grabaciones o máscaras sintéticas generadas con inteligencia artificial, las empresas deberán implementar algoritmos de prueba de vida activa. El usuario debe efectuar movimientos aleatorios indicados en pantalla para acreditar presencia física ante el sensor.
En paralelo al cotejo facial, el regulador estableció una ventana de seguridad obligatoria para toda portabilidad numérica. La compañía donante debe notificar por SMS a la línea activa con al menos doce horas de antelación antes de concretar el traspaso al nuevo operador.
Este margen temporal brinda a la víctima la oportunidad de advertir la solicitud ilegítima y contactar a los canales de emergencia para bloquear el trámite antes del corte de servicio. La medida resguarda especialmente a usuarios del sistema financiero durante días feriados y fines de semana.
SUBTEL efectuará auditorías periódicas y pruebas ciegas de vulnerabilidad para evaluar la robustez de los módulos de autenticación provistos por los proveedores tecnológicos de las telcos. Desviaciones en la precisión del reconocimiento deberán subsanarse de inmediato bajo apercibimiento de sanciones.
Fortalecimiento de la confianza digital para el ecosistema económico
El uso extendido del SMS como segundo factor de autenticación expuso una contradicción estructural en la seguridad cibernética regional. Pese a tratarse de un protocolo carente de cifrado de extremo a extremo, entidades financieras y dependencias públicas continúan empleándolo para validar operaciones patrimoniales sensibles.
Al reforzar las exigencias de validación para las tarjetas SIM, SUBTEL eleva el estándar de seguridad en todo el ecosistema digital del país. Proteger la línea celular reduce el perjuicio económico derivado de suplantaciones y fortalece la confianza ciudadana en los canales electrónicos.
Organizaciones de derechos digitales remarcan, no obstante, la importancia de custodiar de forma estricta los registros biométricos captados en los canales comerciales. Las operadoras tienen prohibido emplear estas muestras con fines de mercadeo, perfilamiento publicitario o cesión a terceros.
La medida chilena fija un estándar regulatorio seguido con interés por autoridades del sector en Brasil, México y Colombia. Armonizar las reglas de autenticación en telecomunicaciones constituye un paso clave hacia un espacio digital más seguro en América Latina.
La implementación de filtros biométricos con prueba de vida activa demuestra que el resguardo patrimonial de los usuarios demanda regulación estatal firme y parámetros técnicos robustos. Las telecomunicaciones consolidan su función social cuando el avance tecnológico converge con la seguridad y los derechos ciudadanos.